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Las visitas a los concesionarios de automóviles de Lugo han experimentado un incremento que ronda el 30% tras el anuncio de las medidas de estimulación económica para la venta de coches impulsadas por el Ejecutivo estatal (Plan 2000E) y la Xunta de Galicia. Ambas subvenciones, que podrían comportar una deducción de unos 2.200 euros para los usuarios que adquieran un vehículo nuevo y que puedan complementar tanto la rebaja de las firmas automovilísticas como las de las dos administraciones por entregar el coche antiguo y hacerse con uno recién salido de fábrica cuyo coste no exceda los 27.000 euros. La subida de usuarios, "muy notable", según coinciden la mayoría de los responsables de los trece concesionarios activos en la capital provincial, va del 100% calculado por Genaro Saavedra, gerente de Lugocar (Fiat, Lancia y Alfa Romeo) y Lugomotor (Ford), al diez por ciento manifestado por su homólogo de la compañía Xistral Auto (Nissan y Honda), Ramón González. De cualquier modo, las ayudas no se han traducido en ventas reales, según indicó el presidente de la Federación Gallega de Talleres (Fegat), el lucense Luis Abelleira. Asegura que existe una paralización de las matriculaciones a causa de la desinformación de los concesionarios sobre cómo se deben aplicar las subvenciones. En esta tesitura se encuentran decenas de vehículos en la zona, como apuntaba el máximo responsable de Autolusa (Audi, Volkswagen y Skoda), Vicente Quintas, que cifró en "22 unidades", los coches a la espera de matricular para darles salida en sus instalaciones. "Consideramos que en tres o cuatro días esto debería estar resuelto y esperaremos", aseguró Quintas. Pese a las buenas perspectivas, las dudas sobre cómo se harán efectivas las distintas líneas de financiación son generalizadas en el sector. El representante de los talleres aseguró que los profesionales están sumidos en el "desconocimiento total" y señaló que los planes se han dispuesto "con absoluta precipitación". "Hay menos operaciones de venta que antes, porque el anuncio de las ayudas han servido para crear expectativas que no se pueden cumplir. Aunque el Plan Vive [que permitía la financiación de 10.000 euros a interés cero durante cinco años para la compra de utilitarios nuevos] no funcionaba como debiera, sí atraía a un perfil de comprador joven con recursos limitados. Ahora ese plan ya se acabó, pero se desconoce cómo se van a aplicar las nuevas ayudas", afirmó. A juicio de Abelleira, haber hecho partícipes a los fabricantes de las ayudas ha sido un error, ya que, según alerta, esto implicará que no todos los modelos de coche obtengan la misma rebaja. Serán los coches que los fabricantes tengan en ‘stock’ los que obtengan las ayudas máximas, de forma que el consumidor deberá adaptarse a esa oferta y, si quiere obtener rebajas de 2.000 euros, ceñirse al modelo que cada fabricante decida subvencionar. "Los concesionarios no sabemos si la ayuda tiene el IVA incluido o no, si se aplica a coches de cinco años o no, cuándo vamos a cobrar las deducciones... no sabemos nada", expuso, coincidiendo en esa postura con José Luis Sánchez, gerente del concesionario Gestoso (Renault), que destacó que "no hay negro sobre blanco en un papel oficial y así aún no hay garantías". En ese sentido, la FEGAT confía en que el presidente de la Xunta les reciba en los próximos días y les aclare cómo se harán efectivas esas ayudas. "Es un tema muy importante. Debido a las escasas ventas hasta ahora, la tesorería de los concesionarios no es suficiente para adelantar las ayudas. Si las subvenciones se hacen efectivas en quince días o un mes, las entidades bancarias estarán dispuestas a adelantar el dinero; si tardan seis meses, no", indicó, al tiempo que reclamó que se aclaren las formas de cobro y los plazos. Fuente: E.R. + M.P. / El Progreso (Lugo) |






